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Autor : Beatriz Ferrín - Fecha : 16 noviembre 2016

Lotería, comunicación sin premio

¿Habéis visto el anuncio de la Lotería de Navidad? ¿Y qué os ha suscitado? ¿Sois fans o detractores? Basta un vistazo a las redes sociales para darse cuenta de que no ha pasado desapercibido. Eso es bueno tratándose de un anuncio, ¿no? Es parte de su cometido: llamar la atención, algo que se ha puesto muy difícil, o eso dicen. Abiertamente os digo que estoy en el grupo de los detractores, aunque aquí, en Dédalo, también tiene sus defensores. Después de reflexionarlo un poco, a lo que ha contribuido el debate con mis compañeros, os cuento por qué no me gusta.

  • Es emotivo pero mentiroso, construye una ilusión sobre un engaño colectivo. No es que haya magia, la magia de la Navidad, esa que el calvo soplaba en las bolas. Lo que tenemos es un pueblo entero que miente a una jubilada que no sabe en qué día vive, algo que también me pasa a mí cuando estoy de vacaciones. Las mentiras pueden generar emociones y hasta construir realidades, pero serán realidades falsas, nunca serán auténticas. Conclusión, no las uses en tu comunicación.

  • Pinta un cuadro costumbrista (lleno de tópicos facilones aunque efectivos) ignorando el contexto. Resultado: da lugar a interpretaciones que se alejan del mensaje que se pretende transmitir. Sabemos quién es el emisor del emotivo anuncio, Loterías del Estado.

  • Terminas de verlo y piensas, pues vaya, sí que están mal las cosas, la lotería de Navidad ya no toca ni en el anuncio. Animar no anima mucho a lanzarse a por un décimo ¿Que ese no es el mensaje, que lo importante es jugar, es la ilusión, es compartir? Pues más ilusión nos haría que de verdad le hubiera tocado la lotería a la abuela. Que fuese auténtico.

Es un anuncio sensacionalista, como casi todo lo es hoy. Un buen ejemplo de esta nueva cultura del consumo donde como dice Verdú “la imagen ha ganado mucho terreno a la imaginación…la emoción ha robado prestigio a la reflexión… la instantaneidad ha vencido al proceso y el suceso puro a su explicación”.

Lo que no nos cuenta el anuncio es lo que pasa cuando Carmina sepa la verdad. Aunque en la red hay algunas sugerencias nada tranquilizadoras.

 

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