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Autor : Beatriz Ferrín - Fecha : 15 marzo 2017

En comunicación no hacemos marketing, aunque el marketing también busque comunicar

No hacemos marketing, ni publicidad, ni gestionamos el negocio o a las personas que en él trabajan. De eso ya se ocupan los diferentes profesionales de cada una de esas áreas. Nosotros hacemos otra cosa, nos ocupamos de la Comunicación como herramienta de gestión capaz de aportar un importante valor añadido a la empresa que sabe usarla correctamente. Si queremos que nuestro trabajo tenga cada día un mayor peso, y sea realmente un elemento estratégico esencial de gestión,   tenemos que esforzarnos en aportar valor y dejar de ser los chicos de los recados de los diferentes departamentos de la empresa.

La revolución que ha supuesto la irrupción de las nuevas tecnologías en nuestras vidas nos está ofreciendo una oportunidad única para colocar la comunicación en el corazón de las empresas y las instituciones. De todas las empresas, porque, comunicar ha dejado de ser patrimonio exclusivo de las grandes corporaciones. El abanico de oferta de servicios profesionales es tan amplio que cualquiera puede acceder, esto lo han entendido perfectamente las startups, que utilizan la comunicación de forma estratégica y mucho más intensiva que las pymes.

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Cómo decía mi abuela “hay que hacerse valer”. Es nuestra responsabilidad que la comunicación se sitúe en el sitio que le corresponde,  y que sea valorada en la misma medida que otros departamentos y áreas, considerados estratégicos e imprescindibles para el buen desarrollo de una empresa. La comunicación es también hoy imprescindible, de hecho, es más imprescindible que nunca. Y no es una tendencia, ni una moda, es una realidad que se consolida día a día.

Y hablamos de la Comunicación en mayúsculas, un área que debe tener una visión global que permita integrar y articular sin contradicciones, ni estridencias, objetivos, tiempos y acciones. El Dircom se enfrenta a un gran reto, un desafío apasionante para el que tenemos que prepararnos debidamente. Las tareas se han multiplicado igual que lo han hecho canales y fuentes de información. Y los tiempos de acción han cambiado, las cosas ya no esperan a mañana aunque sigan exigiendo reflexión.

La anticipación es una necesidad aun cuando haya que trabajar con escenarios inciertos y en permanente cambio. Pero también se han multiplicado las herramientas a nuestro alcance, algunas de ellas con potencialidades todavía por descubrir. Tenemos que conocerlas y aprender a usarlas. Eso también es nuestra responsabilidad. Todo lo aprendido nos vale, ese conocimiento marca muchas diferencias, la capacidad de análisis contextualizados es una de ellas. Y no es cualquier cosa.

shutterstock_143224918Forma parte de nuestro trabajo ser flexibles y versátiles, el reto principal no está ahí.El auténtico desafío es colocar nuestra labor en el centro de las organizaciones. Nuestra misión esencial es convertirnos en el médico internista de la empresa, la Wikipedia lo explica muy bien “…los expertos a quienes recurren los médicos de atención primaria y el resto de especialistas para atender a enfermos complejos cuyo diagnóstico es difícil, que se encuentran afectados por varias enfermedades o que presentan síntomas en varios órganos, aparatos o sistemas del organismo”. Llevamos muchos años ejerciendo de médicos de urgencias y psicólogos ¿de verdad no os apetece un cambio?

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Categoría: Comunicación

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