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Autor : Dédalo Comunicación - Fecha : 3 abril 2019

Contenidos de pago… y más controlados: ¿drama u oportunidad?

En 48 horas, el universo digital se ha revolucionado con dos noticias directamente relacionadas con el eterno debate sobre el futuro de los medios de comunicación. Apple ha anunciado que entra de lleno en los contenidos de pago, y el Parlamento Europeo ha aprobado en segunda y definitiva vuelta la Ley de Copyright, con sus ya famosos artículos 11 y 13 (ahora 15 y 17), con los que los legisladores europeos quieren acotar más la protección de los derechos de autor.

Llevamos hablando de la revolución informativa de los medios de comunicación desde hace años; de la crisis no resuelta de los medios de papel ante la proliferación de los medios digitales, una crisis acrecentada por la expansión sin límites de las redes sociales y la difusión sin fronteras de contenidos (ya sea información, entretenimiento, ‘fakes’, etc…) siempre gratis total.

Un elemento, este del gratis total, que se ha convertido en una de las barreras más difíciles de superar por los medios convencionales impresos y digitales, y que siguen debatiendo si su futuro es digital -para los primeros- y de pago   -para ambos-, autoexigiéndose un plus de valor añadido a sus contenidos que va más allá de la actualidad, esa que internet devora a cada minuto (léase rigor, análisis, exclusivas… es decir, el periodismo más caro y de calidad).

El hecho de que el gigante de Cupertino haya dado el paso y anuncie el lanzamiento de Apple TV+ (para contenidos propios) y Apple TV Channels (para contenidos de terceros), además de la tarjeta de crédito (Apple Card), el servicio de suscripción para jugar a videojuegos de la App Store, y el relanzamiento de Apple News, la plataforma de noticias que incluirá más de 300 revistas y diarios como el Wall Street Journal, significa que los ‘cerebros de la manzana’ están convencidos de que el futuro pasa por el ‘pay per use’.

La verdadera relevancia del anuncio está en quién lo hace, Apple, todo un ‘influencer’ sobre tendencias digitales globales, que se venía ciñendo a buscar el liderazgo en la herramienta desde la que se gestiona todo, el smartphone, pero ahora baja (¿o sube?) un escalón para liderar también lo que gestionamos desde el teléfono: el comercio de los contenidos.

Una señal esta de Apple que no habrá pasado desapercibida para los medios de comunicación convencionales, muchos de ellos con estrategias de muros de pago ya diseñadas y listas para ser lanzadas y que siguen debatiéndose entre la indecisión de sus responsables empresariales y los intereses cortoplacistas locales. Como es el caso de España, donde no son pocos los proyectos que esperaban ver la luz esta primavera, pero están ‘congelados’ por el periodo electoral en el que estamos inmersos, y en el que los medios digitales, los de papel, y las redes sociales, van a ser determinantes en el resultado de las urnas.

Por su parte, el Parlamento Europeo aprueba una norma sobre derechos de autor que pone coto a la copia ilegal y hace un poco más difícil la libertad de propagación de las ‘fake news’, o debería.

La Ley de Copyright recién aprobada por los legisladores europeos introduce en sus artículos 15 y 17 lo que ya se decía en el borrador inicial en los artículos 11 y 13. En resumen, que no son los autores o dueños de los derechos de autor los que tienen que andar haciendo de policías para perseguir las copias ilegales de sus obras (artículos, noticias, estudios, vídeos, canciones, fotografías…), si no que son las plataformas que distribuyen esos contenidos las que deben ejercer la función de control sobre lo que se difunde.

El debate está servido. Están los que abanderan la libertad de expresión para denunciar que la medida puede acabar con ella y hasta con los ‘memes’ en las redes sociales, y advierten que se amenaza la esencia de internet, ya que los usuarios consumen, y también aportan contenidos. Y enfrente quienes defienden la medida, los autores y creadores de contenidos y la propia Comisión Europea, que afirman que la reforma es más que esos dos artículos, y aclara situaciones como la reproducción de obras. Antes, por ejemplo, la difusión de una foto con el móvil de una obra de arte estaba limitada por los derechos de autor, ahora, al no ser una obra nueva, no.

Los que nos dedicamos a este oficio de la comunicación sí que podemos ir teniendo claro algo, el universo en el que nos movemos sigue transformándose, y la regulación sobre el tratamiento que hacemos de la información en los entornos digitales da otra vuelta de tuerca, que según cómo lo gestionemos puede convertirse en un drama o en una oportunidad.

A priori, que la normativa exija a los agregadores de contenidos (Google, Facebook, Twitter, etc) validar lo  que publican, en teoría, debería ser un filtro para una de nuestras bestias negras, las ‘fake news’. Otra cosa es como se implementa y hasta donde llegan los Estados de la Unión desarrollando esta norma…

Pero en el interín hay algo que no debemos pasar por alto. Decisiones como la de Facebook de contratar ‘fact- checkers’, una especie de vigilantes de la playa para que no se cuelen ‘fakes’, y que se encargarán de determinar si una noticia es falsa, inexacta o con titular engañoso. Otros medios de comunicación digitales, como Público, utiliza TJTools, que viene a aplicar esos controles sobre las noticias que publica el medio.

Está claro que, si el futuro va hacia los contenidos de pago, los medios que los producen y los agregadores que también hacen negocio difundiéndolos van a tener que esforzarse por que eso que van a vendernos, merezca la pena respecto a lo que ahora es gratis. Y nosotros, desde la comunicación, tendremos que esforzarnos por generar historias y contenidos de interés para el público basados en la veracidad y credibilidad de los datos, ya sea para comunicar un producto o gestionar una crisis.

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Categoría: Comunicación

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Dédalo Comunicación
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Dédalo | 20 April 2019

Muchas gracias por tu comentario Lucrecia, efectivamente debemos reflexionar al respecto.

Lucrecia Aldao | 20 April 2019

Buen artículo…da que pensar… Siempre hemos pagado para contenido… la entrada al cine, el periódico, el libro… La tele aunque parecía gratis, se pagaba con nuestros impuestos o con la misma publicidad… De repente-van ya por más de doce años – aparecieron las redes sociales. Gratis y fácil de usar. De repente, todos somos artistas, periodistas… Influencers, de mayor o menor tamaño… Los que llevamos años en este oficio, sabemos que el valor está en los contenidos. Un buen contenido cuesta mucho esfuerzo crear. Y, sin darnos cuenta, nos pusimos al servicio de las RRSS… Si, si, creamos contenido para hacer crecer sus empresas. Su contenido se lo regalábamos y ahora nos lo quieren cobrar. “Push and Pull” se llama eso. ¿Y ahora qué? Pues, sacamos provecho de toda esta estructura que las RRSS nos han puesto a nuestro servicio. En cuanto a lo que nos ataña, la comunicación… Creamos los contenidos para nuestros clientes que puedan compartir gratuitamente con sus audiencias, que puedan usar sin preocuparse por el “copyright”- “Push and Pull”, igualito que hicieron los grandes! Eso si, para publicar y actuar como la RS de tu cliente, o tu empresa, es importante que tengas la ultima tecnología en su web… Esto es lo que necesitan abordar. ¡Si queréis saber más, quedamos!

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