Vivimos bajo un constante flujo de información. Sin embargo, algo que en principio puede parecer una ventaja, puede acabar volviéndose en contra. Y debería preocuparnos, no solo como productores de datos, sino como ávidos consumidores de los mismos. Porque el exceso…
Comunicar no es lo mismo que informar. Ni es lo mismo, ni es cuestión de matices. Vivimos rodeados de información pero nos comunicamos menos que nunca. El incremento de información no crea necesariamente más comunicación. Y no es que lo diga yo, investigadores multidisciplinares como Gregory Bateson sostienen que el exceso de información en lugar de aproximarnos nos aleja. A ese fenómeno aludía también el pensador europeo de referencia en el ámbito de la Semiótica, Paolo Fabbri, en una conferencia ofrecida en una de sus recientes visitas a España.
