Después del éxito de los antieuropeístas en el dichoso referéndum del Brexit, no han faltado las voces que se han empeñado en decir que el inglés dejará de formar parte de las lenguas de la Unión Europea y que, por tanto, ya no tendrá sentido estudiarla. Bien. Pues por si acaso alguien se lo ha creído por un segundo, permitidme deciros que el inglés está aquí para quedarse, aunque el Reino Unido se vaya con su reina a otra parte.
