El ruido es un enemigo peligroso para una comunicación eficaz, tan peligroso que puede llegar a malograrla. Esto es así tanto para la externa como para la interna, pero hoy vamos a ocuparnos del ruido dentro de las empresas, de las distorsiones que pueden llegar a cambiar el sentido de nuestros mensajes dentro de las organizaciones.
Hemos hablado en un post anterior de cómo debe ser un líder en lo personal, claro que no buscamos solo una persona carismática y que caiga bien. Restpecto a las cualidades profesionales de un líder, necesitamos una persona con las cualidades personales de un líder, pero con las dotes profesionales que cabría esperar de una persona preparada para dirigir una empresa.
Ser un auténtico líder tiene más que ver con la capacidad de convencer que con la antigua costumbre de los jefes (del Pleistoceno) que se basaba en el ordeno y mando. Para liderar un equipo no sirve cualquiera pero sí que podemos tratar de enseñar a los jefes a acercarse a la tendencia moderna de liderar en lugar de dirigir. Parecen términos similares pero os aseguro que su fondo es totalmente distinto.
