¿Demasiado conectados?

Actualmente, estamos sufriendo una pandemia mundial donde observamos la conectividad como uno de los factores diferenciadores más grandes que podemos encontrar. Nos sirve para estar informados, comunicarnos con nuestros seres queridos, trabajar, disfrutar de ratos de ocio, etc.

Hemos sido conscientes de la situación desde que se descubrió la noticia y se lanzó a los medios, hemos compartido nuestra opinión y manifestado nuestras sensaciones con el mundo en cualquier minuto y lugar que decidiéramos hacerlo. A la vez hemos estado en contacto con nuestros seres queridos, por muy lejos que nos encontráramos de ellos, gracias a la tecnología y a las redes sociales. Y no solo esto, en un gran número de casos, hemos tenido la suerte de poder seguir desempeñando nuestro trabajo.

Pero, si hacemos balance… ¿esto nos beneficia o nos perjudica?

Un estudio de Stanford basado en resultados de 16.000 trabajadores en un periodo de 9 meses, reveló que teletrabajar aumenta la productividad en un 13%. Este aumento en el rendimiento se debió a más llamadas por minuto atribuidas a un entorno de trabajo más tranquilo. También al hecho de trabajar más minutos por turno, resultando, sin ser conscientes, en menos descansos y a la vez, menos días de baja por enfermedad.

Beneficios del teletrabajo

Entre los beneficios, destaca el tiempo ahorrado ya que no hay desplazamientos, dedicando este ahorro directamente al trabajo requerido. El trabajador puede comenzar la jornada laboral antes si no tiene que perder tiempo para desplazarse hasta la oficina, e incluso jugar con sus tiempos de relax, con lo cual disminuye el estrés y tiene una sensación de control sobre su jornada. Se calcula que un trabajador ahorra de media 8.5 horas a la semana de tiempo libre al no viajar al trabajo. En un año esto suma un total de 408 horas.

La reducción de desplazamientos y la menor oportunidad de socializar permite que los trabajadores remotos utilicen este tiempo para tareas que mejorarán su bienestar, como por ejemplo, hacer ejercicio. Pero por otra parte, el trayecto a la oficina también es una oportunidad para disfrutar de escuchar música o podcast, leer la prensa del día de camino a la oficina o tener una charla con algún amigo que hace tiempo que no ves.

Este tiempo “muerto” que califican de negativo y recomiendan evitar los estudios que están a favor del teletrabajo, puede ser la única “vía de escape” del día para algunas personas, al igual que las interacciones en la oficina. Se ha demostrado que las personas que trabajan desde casa hablan menos con sus compañeros, esté o no relacionado con el trabajo.

Las relaciones sociolaborales

Hay estudios que indican que el 70% de las personas consideran que las relaciones sociales laborales son tan importantes como el trabajo en sí. Trabajar desde casa minimiza sin duda la interacción social. Esto puede ser percibido como algo frío y dañino para el desarrollo de relaciones interpersonales, pero por el contrario, también más efectivo en cuanto a productividad. Las llamadas pasan a cobrar mas importancia ya que son un resumen de todo lo que se podría comunicar a lo largo del día y resultan en una interacción más directa y concreta.

Ask.com realizó un estudio en el que descubrió que el 86% de los empleados prefieren trabajar solos cuando intentan ser lo más productivos posible. No tener estímulos externos facilita la concentración y capacidad de realizar más tareas en menos tiempo. También podría desviarse la balanza hacia los extremos, exagerando el sentido de la responsabilidad al no saber dónde poner el límite o al contrario, abusando de la libertad asumida y descuidando el deber a cumplir.

Business Insider publicó hace unas semanas una noticia acerca de Spotify, el proveedor de audio y multimedia, donde explicaba que han dado a conocer su proyecto ‘Work From Anywhere’. Según la compañía es “una nueva forma de colaborar que permite a los trabajadores desempeñar sus labores desde donde mejor piensen y creen”, dándoles así la libertad de producir y desarrollar su creatividad dónde ellos decidan.

Spotify publicó en su blog “La eficacia no puede medirse por el número de horas que la gente pasa en una oficina. En cambio, dar a la gente la libertad de elegir dónde trabajar aumentará la eficacia. Ofrecer a nuestros equipos más flexibilidad apoyará un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida privada y también ayudará a aprovechar nuevas fuentes de talento, manteniendo a los miembros de nuestro grupo actual.”

Tenemos claro que la conectividad ha venido para quedarse y que nos facilita la vida. Pero, viviendo en la era de la hiperconectividad, ¿crees que se podrá desconectar?

 

 

Marta Pizarro
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