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Autor : - Fecha : 6 septiembre 2017

Tapón a tapón, nos hemos comprometido

Izan nació hace escasos años con una enfermedad genética de la que sólo se han identificado 35 casos en todo el mundo. Esta extraña dolencia, que duplica un segmento en el cromosoma 17p13.3, perjudica los procesos de desarrollo, crecimiento y aprendizaje. Por eso, la vida de este pequeño requiere una constante atención y costosos tratamientos, a los que sus padres pueden hacer frente gracias a la ayuda desinteresada de muchas personas.

Nosotros también hemos querido sumarnos a esta campaña de apoyo. El objetivo de la iniciativa, coordinada por la Fundación Seur, es recoger 25 millones de tapones que luego serán reciclados. La recuperación de unas 50 toneladas de plástico permitirá a la familia de Izan reunir recursos para nuevas sesiones de logopedia, terapia ocupacional, terapia acuática y terapia asistida con caballos.

Los tapones de la mayoría de los envases están hechos de un plástico de calidad superior que además suele quedar limpio, al no estar en contacto con el contenido del recipiente. Por otra parte, al tratarse de piezas de tamaño reducido, son fáciles de transportar durante todo el proceso de recogida y reciclado.

Todos en Dédalo estamos comprometidos con esta campaña, a la que contribuimos recolectando tapones en nuestros respectivos hogares. Además, las reuniones de trabajo en la oficina son una buena ocasión para hacer acopio de tapones y conseguir una buena “cosecha” para la causa. ¡Hay que ver la de botellines de agua que somos capaces de consumir en un rato de acalorado debate!

En los últimos cuatro años, hemos reunido más de 80 kilos de tapones y nos gusta pensar que este afán recolector es útil a una buena causa. Os lo contamos porque quizás no conocíais esta iniciativa y os apetezca sumaros a ella. Todo lo que hemos recogido lo llevamos a un punto concertado, en nuestro caso al centro educativo Ponce de León (Madrid). Hay 1.000 puntos repartidos por España, además de las oficinas de Seur.

La participación de trabajadores y empresas en la campaña de los tapones es una muestra más de que el entorno laboral actual no puede obviar el impacto social que tienen las compañías. Desde la cristalización del concepto de RSC, la concienciación de la ciudadanía y, por tanto, de los trabajadores, sobre el papel que todos debemos desempeñar para crear entornos más sostenibles, solidarios y comprometidos, no ha hecho más que crecer. Hoy, la ‘economía con conciencia’ mueve miles de millones de euros en todo el mundo. 

El impacto, más allá de mejorar la percepción de las empresas, incrementa la calidad de vida tanto de los que reciben directamente los beneficios de estas acciones como de los que participan activamente en estas iniciativas.  La conciencia social en el ámbito corporativo ya no es responsabilidad exclusiva del equipo gestor. El compromiso con el bien común es un elemento más de la cultura corporativa, que es es patrimonio de todos los que prestan servicio en una empresa. Al fin y al cabo,  sólo hace falta una persona para iniciar un gran cambio.

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Categoría: Miscelánea

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Marian | 14 October 2019

¡Bravo por la iniciativa!

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