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Autor : Marian Mesonero - Fecha : 27 marzo 2019

‘Felidaridad’ o el efecto de ser solidario

Hakuna matata, vive y sé feliz. ¿Qué tal llevamos eso de aplicarnos el cuento? Solemos buscar fórmulas absolutas en busca de la felicidad, como si de un tesoro escondido se tratase y, sin embargo, tenemos al alcance de nuestra mano una forma de autorrealización realmente poderosa: hacer cosas por los demás.

Y es que ser solidario, ¡sienta tan bien! De ahí que un estudio realizado por Inteligencia ética vincule la felicidad con la solidaridad apuntando que una tiene mucho que ver gracias a la otra. Esta conexión da lugar a una palabra fascinante: ‘FELIDARIDAD’ o, lo que es igual, lo estrechamente relacionado que está lo que hacemos por los demás con nuestro propio bienestar.

Ya lo dijo Aristóteles cuando afirmó que “La felicidad consiste en hacer el bien“. En otras palabras, la felicidad tiene mucho que ver con nuestros actos altruistas y nuestra capacidad para comprender que al ayudar a otros, sin esperarlo, nos ayudamos a nosotros mismos.

Veréis, existen varios estudios que avalan que la solidaridad es una filosofía de vida basada en el ‘win-win’, es decir, ambas partes ganan: el dar (ya sean aspectos emocionales o materiales) pasa a ser un privilegio no solo para el que recibe, sino para la persona que tiene el gesto.

Aquí tienes  algunos ejemplos:

  • Practicar la generosidad en nuestro sitio de trabajo nos hace más felices, esto es lo que dice un estudio de la Universidad de California Riverside. Y concluye señalando que las personas más generosas se muestran menos irritables, tienen mejor apetito, mejor calidad de sueño, reducen sus síntomas depresivos y se sienten más comprometidas con su trabajo. Ahí es nada…
  • ¿Estás estresado?, pues atento a lo que dice otro análisis de la Universidad Simon Frasser en Canadá que apunta que cuando la gente da generosamente, la hormona del ‘estrés’ se desvanece más rápidamente en la sangre.
  • Y eso no es todo porque algunos de los estudiosos de la Universidad de Harvard nos dicen que las cosas materiales solo hacen que nuestra satisfacción a corto plazo aumente y no necesariamente nuestra felicidad a futuro. Y es que ya lo dice el refranero español: la felicidad no se puede comprar con dinero.
  • Atento porque en el Journal of Happiness Studies se afirma que las personas que se preocupan más por dar a otros, experimentan una felicidad mucho mayor que aquellas personas que prefieren gastar dinero en ellos mismos. Ya sabes, compartir es vivir (y además, feliz).
  • En una encuesta realizada a más de 4.500 voluntarios en Estados Unidos, el 84% de los encuestados afirmó que su experiencia de voluntariado les ayudó a mejorar su salud física frente a un 95% que aseguró haberles ayudado a mejorar su salud emocional. Además de ello, un 96% resaltó que los hizo más felices. Y tras esto, ¿no os pide el cuerpo unas vacaciones solidarias?
  • Por si fuera poco, la  relación directa entre voluntariado, solidaridad y felicidad también es refrendada por la autora de ‘The Happiness Project’, Gretchen Rubin, quien destaca que la felicidad le da a la gente la estabilidad emocional para mirar a su alrededor mientras que la gente menos feliz está más predispuesta a la desconfianza, soledad y preocupación por sus propios problemas.

Después de leer todo esto, ¿a qué estás esperando? Ayuda, Acompaña, Coopera, Respalda, Colabora, Protege, Sonríe, Apoya, Escucha, Comparte, Comunica, Participa, Auxilia… y recibirás a cambio bienestar porque como venimos repitiendo a lo largo del post, hacer felices a los demás es ser feliz sin esperarlo.  Hazlo, no aceptes menos: sé feliz.

-Las grandes oportunidades para ayudar a otros rara vez llegan, pero las pequeñas nos rodean todos los días.-Sally Koch

-La solidaridad no es un acto de caridad, sino una ayuda mutua entre fuerzas que luchan por el mismo objetivo.-Samora Machel

-Lo importante no es mantenerse vivo, sino mantenerse humano.- George Orwel

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Categoría: Miscelánea

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