Los retos de la comunicación corporativa

Todas nuestras acciones comunican. La manera en que nos dirigimos a alguien, las decisiones que tomamos, la fuerza que empleamos al dar un apretón de manos… Todo comunica. ¿Y lo que no decimos o hacemos? También. Los silencios, las respuestas vacías o la falta de transparencia dice más de nosotros que las propias palabras.

¿Eres gestor de personas o de resultados?

Creo que no hay nadie que ponga en duda la afirmación de que un empleado feliz es un empleado más productivo pero, con frecuencia, lo difícil para un directivo es ponerlo en práctica. Y es que cuando toca definir el plan estratégico de la compañía, presentar el presupuesto del año o concretar los objetivos de un departamento, a los mandos se les suele olvidar la felicidad para centrarse en los resultados. Desgranamos las diferencias entre gestor de resultados gestor de personas.

Cuidado con tus emociones, ¡son contagiosas!

Los lugares de trabajo son a menudo esos espacios complejos con una frecuente desconexión emocional entre jefes y empleados. No siempre se trabaja con las expectativas y la comodidad que uno desearía. Presiones, estrés, horarios imposibles, escasa comunicación entre los miembros que conlleva no solo a la improductividad y a la ineficacia de esa empresa, sino a la infelicidad de los trabajadores. Una insatisfacción no facilita en absoluto el rendimiento de la compañía, como ya apuntábamos anteriormente, un trabajador feliz es más productivo. Por lo que si nuestros trabajadores no están agusto estamos ante la pescadilla que se muerde la cola.

Reputación online, cómo no hundir lo que has tardado tanto en construir

Según la RAE, reputación significa “opinión o consideración en que se tiene a alguien o a algo”. Según los expertos en comunicación, “la reputación de una empresa es el resultado de la imagen de aquellos que la integran y de sus actos y de la forma en que estos son percibidos por sus grupos de interés”. Por tanto, la reputación online es el reflejo de nuestro prestigio y de la consecuencia de nuestros actos en Internet. Sí, suena redundante, pero no hay que olvidar que de nada sirve tener en marcha un plan de comunicación brillante y una imagen intachable si en la red nuestra huella deja bastante que desear.

¿Síndrome postvacacional en tu empresa? Usa la comunicación

Los “expertos” no se ponen de acuerdo en su calificación, síndrome o depresión, e incluso hay quien discute su existencia (¿de verdad?). Pero lo cierto es que es llegar septiembre con la temida vuelta al cole y todos somos víctimas, en mayor o menor medida, de cierto bajón (bajonazo o incluso abismo en ciertos momentos). El llamado síndrome postvacacional se refiere a la ansiedad o presión emocional que debemos afrontar al readaptarnos a las tareas laborales,  a la maldita y bendita rutina, después del período de vacaciones. Más que una enfermedad es un proceso adaptativo que para muchos puede resultar difícil. Por no ir más lejos con los ejemplos, en mi caso, el coste de la adaptación se traduce en herpes y migrañas.