Comunicación interna, de optativa a “must” de futuro

Ha llegado su momento. La comunicación interna ya no volverá a ser optativa, algo a lo que podemos dedicar unos pocos recursos si nos sobra algo de tiempo, la última en la lista de prioridades, la gran olvidada dentro de los planes estratégicos de comunicación. Es cierto que esta escalada de puestos en la lista de prioridades de las empresas se debe a necesidades como: la retención de talento como arma competitiva,  la idea de que los propios empleados son los principales embajadores de una marca o la de que las empresas más eficientes y productivas son aquellas que cuentan con trabajadores satisfechos. ¿Y cómo se consiguen estas metas? Usando la comunicación interna igual que venimos usando la externa como una herramienta de gestión.

¿Tablón de anuncios o pantalla?

El tablón de anuncios es la herramienta de comunicación interna más común y utilizada en cualquier compañía. Es un canal de comunicación efectivo y de gran llegada, siempre y cuando esté ubicado en un lugar estratégico: concurrido por los empleados y de fácil acceso visual. La forma de utilizarlo correctamente es realizar una actualización periódica de la información publicada. La  renovación constante impedirá que el canal se  vuelva obsoleto y pierda su eficacia.

Comunidades en redes sociales, ¿cuentan los números o la participación?

Los expertos están divididos. En esto de las redes sociales, los hay que apuestan por el número de seguidores y otros centran su éxito en el volumen de participación que se genera alrededor de sus perfiles. Luego está el cliente que con frecuencia nos confirma que su prioridad es que las redes sociales generen tráfico a su web, si es con repercusión en su cuenta de resultados, mejor que mejor, o nos plantea cuestiones más intangibles como la reputación o la imagen.

La conciliación en el ámbito de la comunicación

Apoyar la conciliación laboral está de moda. Incluso Mariano Rajoy se ha sumado al carro y hace unos días propuso las medidas del PP en esta línea. Aboga por finalizar la jornada laboral a las 18 horas, cambiar el huso horario, fomentar la creación de bancos de horas en las empresas y beneficios fiscales para las empresas que cumplan con las medidas de conciliación.